
lunes, 14 de noviembre de 2011

LOS SUEÑOS NUNCA DESCANSAN:
Los sueños no duermen, no se apilan como libros en estante. Permanecen inquietos, aparecen cada tanto, se nublan y desaparecen escondidos azarosamente en el alma de la gente que los sueña. Los sueños son anhelos de colores difusos generalmente y se tornan nìtidos en los momentos en los que nos tomamos el merecido descanso para ordenar cada una de sus partes componentes. Los sueños estàn despiertos, algunas veces nos gritan y no queremos escucharlos por considerarnos faltos de medios para alcanzarlos, otras veces susurran y nos inquietan hasta que nos distraemos viendo pasar la realidad tan plena de quehaceres que abruma. Los sueños estàn, respiran, hacen que la sangre circule enérgicamente, completan espacios vitales de nuestro contexto y los vacìan cuando sentimos el trago amargo de la frustración. Los sueños pueden ser ostentosos, sencillos, hasta alcanzables…pueden ser numerosos aunque no identificados por su soñador. Quizàs debamos aislar alguno y proponer estrategias para acariciarlo hasta hacerlo realidad.
Mare.
FINALMENTE DESPEDIDA.

DECLARAR
DECLARAR
PORQUE RESULTA AGÒNICA
PORQUE IMPLICA DESESPERACIÒN LLAMAR INVOCANDO AL MISMO DIOS.
HOY DECLARO TU MUERTE DESEÀNDOTE, CONTRADICTORIAMENTE, UNA VIDA PLENA.
